Traductores jurados en Madrid: La localización para los procesos legales Traductores jurados en Madrid: La localización para los procesos legales

La importancia de la localización para los procesos legales

Traductores jurados en Madrid

Traductores jurados en Madrid, caracter oficial y validez legal asegurada

Siempre que se requiera una traducción o interpretación jurada, es necesario asegurarse de que ésta es realizada por un traductor o intérprete jurado, es decir, aquel que ha sido autorizado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación (MAEC) para el ejercicio de dicha actividad.

Sólo tendrán carácter oficial y validez legal las traducciones e interpretaciones realizadas por profesionales en posesión del título de Traductor-Intérprete Jurado.

 Los organismos públicos de España pueden requerir  que la documentación que se vaya a presentar esté traducida al castellano (o cualquier otra de las lenguas oficiales de España), por lo que si el documento original se encuentra redactado en cualquier otro idioma, se exigirá que se presente una traducción jurada y sellada por un traductor jurado.

Por tanto, sólo tendrán carácter oficial y serán válidas aquellas traducciones e interpretaciones realizadas por profesionales en posesión del título de Traductor-Intérprete Jurado; según establece la disposición adicional décimo sexta de la Ley 2/2014, del 25 de marzo, modificada por la disposición final cuarta de la Ley 29/2015, del 30 de julio.

Los traductores e intérpretes jurados pueden actuar únicamente para aquellas lenguas para las que han obtenido el nombramiento, es decir, desde una lengua extranjera al castellano o viceversa.

Si un traductor o intérprete no está habilitado para un idioma en concreto, no podrá realizar una traducción o interpretación jurada del mismo, aunque cuente con un dominio absoluto de la lengua. La Oficina de Interpretación de Lenguas (OIL) publica periódicamente una Lista actualizada de traductores e Intérpretes Jurados donde se incluye el idioma de trabajo, el año de nombramiento y los datos de contacto de cada traductor e intérprete jurado habilitado por el MAEC.

Para obtener el título de Traductor e Intérprete Jurado, es necesario haber seguido uno de los siguientes procesos:

–            Aprobar el examen que convoca el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación. Para poder realizar este examen, es requisito imprescindible haber completado estudios universitarios. Se trata de una prueba muy compleja compuesta por un test sobre conocimientos gramaticales y ortográficos, además de jurídicos y económicos; traducciones con y sin diccionario sobre temas generales y específicos; y una prueba oral.

–           Mediante el reconocimiento de cualificaciones profesionales que se hayan obtenido en un Estado miembro de la UE

–           Anteriormente, con la existencia de las licenciaturas, podía adquirirse a través de la posesión del título de licenciado en traducción e interpretación donde se hayan cursado un mínimo de 24 créditos en traducción jurídica y/o económica y 16 de interpretación.

Los traductores e intérpretes jurados que nombrados por el Ministerio serán asignados un número de Traductor/a e Intérprete Jurado/a que se incluirá en su título, en su sello y en el carné identificativo, además de ser incluidos en la lista mencionada anteriormente de la Oficina de Interpretación de Lenguas, así como en la Delegación y Subdelegación del Gobierno en la provincia perteneciente a traductor e intérprete jurado.  Por ejemplo, si buscamos un traductores jurados en Madrid, este aparecerá registrado en la Delegación y Subdelegación del Gobierno de la Comunidad de Madrid.

Existen también otros organismos que habilitan la realización de traducciones e interpretaciones juradas para los idiomas catalán, gallego y euskera; este es el caso de la Generalitat de Cataluña (Dirección General de Política Lingüística), la Xunta de Galicia (Departamento de Política Lingüística) y el Gobierno Vasco. Estos son denominados traductor jurat e intèrpret jurat; tradutores xurados e intérpretes xurados en caraán y gallego respectivamente.

¿Traducción jurada, jurídica o judicial?

En muchas ocasiones, la utilización de estos tres adjetivos puede llevar a confusión, es necesario establecer así las diferencias. La traducción jurídica es la traducción de cualquier texto de ámbito jurídico; mientras que la judicial es realizada para los tribunales. La traducción jurada no deja de ser una traducción jurídica, pero con unas características especiales que le aportan su carácter oficial: debe ser realizada por un traductor jurado habilitado por el MAEC, y por lo tanto, cambia también su formato, pues debe incluir la firma y sello del traductor oficial.

Tanto si se trata de una traducción jurada o no, estas deben realizarse por un traductor profesional especializado en la materia, para que pueda asegurarse un trabajo de calidad.

El lenguaje jurídico tiene la característica de ser un lenguaje complejo, lleno de conceptos, fraseología y términos especializados que es necesario que el traductor e intérprete conozca.

La traducción jurídica, jurada y judicial entraña cierta dificultad, el traductor debe no solo traducir idiomas, sino también dos lenguajes jurídicos diferentes y con dos sistemas jurídicos distintos.

Otro detalle importante a tener en cuenta y que dificulta la labor de traducción e interpretación es el hecho de que determinadas lenguas como el inglés o el francés están presentes en muchos países y culturas distintas.

Por tanto, el traductor o intérprete puede estar familiarizado con el ordenamiento jurídico de Norteamérica o Gran Bretaña, pero no estarlo con el de países árabes que soliciten una traducción o interpretación en inglés. Esta es otra de las características a tener en cuenta a la hora de localizar un traductor o intérprete jurado.

Traductores jurados en Madrid

Traductores jurados en Madrid

Para que un documento que ha sido redactado originariamente en una lengua extranjera tenga validez jurídica en España, debe realizarse una traducción jurada del mismo. Estas traducciones juradas pueden utilizarse en procesos legales y las acepta cualquier organismo público español (instituciones académicas, juzgados, comisarías, ministerios, etc…)

Es muy común la traducción jurada de: títulos o certificados universitarios, para aportar documentación para solicitar una beca; documentos identificativos como el DNI o el pasaporte; documentación necesaria para solicitar un permiso de residencia; documentos o pruebas que se requieran en un juicio; escrituras notariales; etc….

El traductor jurado da fe del contenido del texto original y estampa su sello y firma en la traducción, lo que les da la misma validez legal que el original. Es por ello, que las traducciones juradas pueden entregarse únicamente en papel, pues deben incluir el sello y firma originales del traductor.

En el caso de Madrid, organismos públicos como el Ayuntamiento de Madrid, los juzgados, o las distintas universidades, entre otras instituciones, pueden exigir traducciones juradas.

La peculiaridad de las traducciones juradas frente a las no juradas, es que estas deben incluir una descripción de todos los elementos adicionales al texto, como pueden ser sellos, manuscritos, logos, etc.

El traductor además debe plasmar en la traducción cualquier tipo de anomalía que observe en el original y que pueda ser un indicio de falsificación o manipulación del documento como por ejemplo correcciones, añadiduras o texto que haya sido borrado.

La traducción jurada en cierto modo «describe y no imita», pues el traductor jurado debe dar fe de todos los elementos con los que cuente el texto original e indicarlo así en la traducción.

Así mismo, deberá ir precedida por una certificación oficial que debe incluir lo siguiente:

Don / Doña (nombre y apellidos), Intérprete Jurado de (idioma), certifica que la que antecede es traducción fiel y completa al (lengua de destino) de un documento redactado en (lengua de origen).

En (lugar), a (fecha).

Por otro lado, el sello deberá incluir el nombre, «traductor e intérprete jurado de», el idioma, y los datos del traductor e intérprete, como su número de teléfono, su dirección, correo electrónico, etc.

Para localizar traductores jurados en Madrid, puede consultarse dicha lista o simplemente ponerse en contacto con las agencias de traducción que ofrecen estos servicios, ellas servirán de intermediario y buscarán a un traductor jurado más idóneo y acorde al encargo de traducción jurada que se requiera.

Hay que tener en cuenta que una traducción jurada es más cara que una traducción jurídica normal, pues requiere mayor responsabilidad legal por parte del traductor, en muchas ocasiones mayor dificultad también y mayor tiempo, pues como se ha mencionado, es necesario legalizarlas.

Traductores jurados en Madrid

Interpretación jurada en Madrid

 

Por otro lado, encontramos la interpretación jurada que se trata de una traducción oral y oficial. Este tipo de interpretación debe realizarse por un intérprete jurado y este debe dar fe de que su traducción es fiel y completa.

El intérprete es imparcial, no puede reflejar en su discurso su opinión ni punto de vista, y no puede modificar, añadir ni omitir información, interpretará todo lo que se diga en la sala.

Este tipo de interpretación es necesaria en aquellos procesos legales u oficiales en los que todas las partes no compartan el mismo idioma.

El intérprete jurado interviene en multitud de situaciones legales en las que alguna de las partes no comparta el mismo idioma o no sean de la misma nacionalidad. Las interpretaciones juradas pueden tener lugar en: juzgados, en juicios y vistas; notarías, al formalizar escrituras; comisarías de policía, en declaraciones; organismos públicos; registros civiles; celebración de contratos; etc…

En el caso de los juicios orales, el intérprete realiza una traducción oral del discurso del acusado o de los testigos y debe personarse en el Juzgado o Tribunal. También es imprescindible la figura del intérprete jurado u oficial en los actos notariales, junto a la figura del notario. En todos estos procesos, la figura del Intérprete Jurado u Oficial es esencial e imprescindible y garantiza la legalidad del acto jurídico, pues sin ella dicho proceso no tiene validez.

De los intérpretes depende que se produzca una comunicación de calidad, recayendo así sobre ellos una gran responsabilidad. La legislación española recoge dicha responsabilidad en el artículo 458 y sucesivos del Código Penal.

En el ejercicio de su profesión, si los traductores o intérpretes jurados cometen errores e inexactitudes, recae sobre ellos responsabilidades penales y civiles.

Para contactar con un Intérprete Jurado en Madrid, se puede consultar la lista oficial que se ha mencionado anteriormente que publica la OIL, o bien ponerse en contacto con una agencia de traducción que buscará un intérprete jurado en Madrid que se adapte mejor a las necesidades de la interpretación.

Es importante que el intérprete resida en Madrid o alrededores, pues la interpretación en los procesos legales suele ser presencial.

Al igual que el traductor jurado cuenta con su sello, el intérprete jurado posee un carnet acreditativo en el que constan su nombre, idioma y fecha de nombramiento. El intérprete debe llevar dicho carnet a sus interpretaciones.

La modalidad de interpretación de enlace es la más utilizada en estos casos.

Esta consiste en que el intérprete jurado traduce todas las intervenciones que realizan las partes, es decir, traduce desde el idioma extranjero al castellano y desde el castellano al otro idioma, en ambos sentidos.

Este tipo de interpretación es la que utilizan con más frecuentemente los traductores e intérpretes jurados en Madrid, aunque en ocasiones y cuando es necesario, por ejemplo por la duración del discurso del orador, también utilizan la interpretación susurrada. Esta consiste en traducir al mismo tiempo que habla el orador, susurrando la correspondiente traducción a la otra parte.

La interpretación jurada requiere gran capacidad de concentración y formación, pues no es simplemente cambiar de un idioma a otro, sino también jugar con dos ordenamientos y sistemas jurídicos distintos y lenguajes de especialidad complicados.

Al contrario que en la traducción, se añade como dificultad el hecho de que la interpretación es en directo y la solución a un determinado problema debe ser automática.

Mientras que en la traducción la documentación puede ser previa, pero también paralela al proceso de traducción, en la interpretación el intérprete debe hacer un arduo trabajo de documentación previo a su intervención y conocer muy bien el tema que se tratará. Así, es muy importante localizar un traductor e intérprete jurado especializado que además cuente con formación en esa materia en concreto.

Para localizar un traductor o intérprete jurado en Madrid, puede ponerse en contacto con las agencias de traducción que ofrezcan dichos servicios y ellas buscarán al intérprete en su base de datos que más se ajuste a sus necesidades.

La elección de un buen profesional es muy importante, pues el éxito o no de una determinada situación o proceso legal depende en gran medida de la comunicación entre las partes.

Traductores jurados en Madrid

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