Problemas habituales en la internacionalización de una empresa Problemas habituales en la internacionalización de una empresa

Problemas habituales en la internacionalización de una empresa

Cuando una empresa va creciendo y evolucionando, lo normal es que llegue un momento en que se decida dar el salto al extranjero y expandirse internacionalmente. Sin duda, este proceso no es fácil y hay que tener en cuenta muchos aspectos que pueden influir en que el proceso sea un éxito o un rotundo fracaso.

En nuestro post de hoy queremos desarrollar cuáles serán los principales problemas con los que vas a encontrarte durante el proceso, para que puedas adelantarte a ellos o darles solución de la forma más eficaz.

La primera cuestión que tendrás que tener en cuenta es el país al que quieres dirigirte. Lo mejor es recurrir a estudios de mercado que te permitan decidir cuál será tu objetivo.

Después tendrás que decidir quién será el encargado de llevar a cabo el proceso en el país de destino. Lo normal es contar con la figura del comercial, una persona de absoluta confianza de la dirección de la empresa, que debe conocer el mercado y el sector. Por lo tanto, el primer error que puedes cometer es elegir mal esta persona. Será la cara de las negociaciones en ese país y por lo tanto debe tener todas las capacidades que consideres.

Más adelante, y en base a las opiniones de este comercial, decidirás si llegas a un acuerdo con un socio local. Antes de firmar ningún contrato se debe conocerlo bien y para eso está el comercial, para elegir al socio más adecuado a nuestros objetivos. Elegir un socio de buenas a primeras sin tener demasiadas referencias puede ser otro error que puede llevar a la disolución del contrato antes de lo que esperabas.

La falta de comunicación entre el responsable del proyecto de destino y la filial española puede ser otro problema. Los responsables comerciales de ambos países deben trabajar conjuntamente y apoyarse mutuamente, sobre todo en los primeros años, cuando al comercial del país de destino le costará más trabajo establecerse.

Además, no puedes pensar que el modelo de negocio que funciona en España funciona en cualquier otro lugar del mundo. Antes de poner en marcha del proceso de internacionalización debemos estudiar las características empresariales y sociales del mercado al que nos vamos a dirigir; en base a eso, haremos las adaptaciones oportunas o de lo contrario, posiblemente fracasaremos. Asimismo, debemos conocer la legislación fiscal, laboral y mercantil del país de destino antes de llegar allí, para no llevarnos sorpresas inesperadas.

No tener paciencia también es un error del empresario que sale por primera vez al extranjero. Normalmente, los resultados tardan en verse varios años, por lo que habrá que marcarse objetivos reales a medio y largo plazo

Por supuesto, esto conlleva haber calculado bien los recursos con los que contamos, ya que durante un tiempo no tendremos beneficios y tendremos que mantener el negocio en el exterior.

Estos son algunos de los principales problemas con que nos hemos encontrado en las empresas que deciden lanzarse a por oportunidades al extranjero. ¿Has sufrido tú alguna más?

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