Traducciones Juradas:La capital, diversas culturas, idiomas y necesidades Traducciones Juradas:La capital, diversas culturas, idiomas y necesidades

La capital, centro de diversas culturas, idiomas y necesidades

Traducciones juradas en Madrid

Madrid, capital europea y del Estado español, se encuentra actualmente inmersa en un mundo verdaderamente interdependiente y multicultural que presenta el desafío de cómo comprenderse e interactuar.

La globalización y la formación de la Unión Europea han ido rompiendo fronteras en España y evidentemente Madrid, al ser la capital española, ha presenciado estos cambios desde cerca en los últimos siglos. Si a esto le sumamos los movimientos migratorios, obtendríamos como resultado, tanto en Madrid como en sus cercanías, una sociedad con diversas culturas en donde las traducciones juradas intentan eliminar barreras idiomáticas.

El movimiento migratorio ha estado presente desde los orígenes de la historia humana, sin embargo, se empezaron a tener más presentes desde el momento en el que los estados comenzaron a constituirse como naciones.

Tras la hecatombe de la Segunda Guerra Mundial, miles de personas intentaron buscar mejores condiciones en otros territorios con la esperanza de adquirir una mejor calidad de vida. La mezcla de diferentes idiomas en España provocó a finales del siglo XX la solidificación de las traducciones juradas.

Asimismo, se conoce el final del siglo XX como “la era de la migración” ya que un gran número de personas decidieron cruzar las fronteras, convirtiendo así ciudades y países en territorios cada vez más multiculturales.

Los principales objetivos por los que se elabora este artículo intentan presentar la importancia de las traducciones juradas y demostrar la mera realidad de Madrid y sus cercanías, ya que al convertirse en un centro de diversas culturas, presentan la necesidad y la obligación de lidiar con las necesidades idiomáticas con las que convive la capital española.

Traducciones juradas

La Unión Europea surgió con el deseo de acabar con los habituales y cruentos conflictos entre vecinos que habían culminado en la Segunda Guerra Mundial. Este ambicioso anhelo convirtió Madrid y sus cercanías en una zona de paz y estabilidad de la que ahora damos por supuesta.

Se ha de señalar que los flujos migratorios son una gran fuente de diversidad cultural ya que su llegada hace que se mezclen costumbres, visiones distintas del mundo al lugar donde se llega e idiomas.

Une vez sumergidos en un contexto intercultural en donde los madrileños cohabitan con ciudadanos foráneos, las diferentes culturas e idiomas pueden ocasionar problemas de comunicación. De ahí que la demanda de traducciones juradas haya aumentado tanto en la actualidad.

En España, se conoce como traducción jurada a aquella traducción oficial de un documento escrito que se entrega en formato papel y sellada por un traductor jurado nombrado por el MAEC. Dicha traducción tendrá validez legal para cualquier trámite ante un determinado organismo oficial o privado (ministerio, juzgado, consulado o notario) y dará fe pública de su fidelidad.

Traducciones juradas

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), Madrid es la ciudad más poblada de España.

Ya en 2016 contaba con 3165541 personas censadas y es visitada por alrededor de 9 millones de turistas al año, convirtiéndose así en la ciudad más visitada de España.

Asimismo, Madrid es una de las ciudades españolas que más alumnos internacionales recibe cada año ya sea para comenzar sus estudios o continuar su formación y a su vez, es la ciudad española en la que más estudiantes internacionales necesitan traducciones juradas de algún documento oficial para presentarlo ante la universidad.

Madrid y sus cercanías tienen como objetivo continuar aumentando su popularidad como punto de referencia para los alumnos internacionales por lo que dichas traducciones juradas se irán incrementando cada vez más.

Madrid y sus cercanías reflejan una importante variedad cultural dentro de su sociedad. Si separamos diversidad y cultural, nos encontraremos con que por un lado, la palabra diversidad es un término que engloba la variedad, la desemejanza, la diferencia, la abundancia y la gran cantidad de cosas distintas en un determinado contexto.

Por otro lado, la palabra cultural es un término que nos permite referir a todo aquello que es perteneciente o relativo a la cultura y en la capital española la cultura, en su rica diversidad, posee un valor esencial tanto para el desarrollo como para la cohesión social y la paz.

El concepto de diversidad cultural da cuenta a una situación en donde diferentes expresiones culturales propias de herencias y tradiciones distintas en un mismo espacio geográfico pueden convivir e interaccionar de manera efectiva y armónica.

El hecho de pertenecer a otra cultura no siempre va acompañado de diferencias idiomáticas ya que, por ejemplo, la República Bolivariana de Venezuela y España comparten el mismo idioma, aunque existan muchas diferencias gramaticales y fonéticas, pero diferentes culturas. Asimismo, es importante señalar que no por el mero hecho de vivir en el mismo país y compartir el mismo idioma, la cultura ha de ser la misma.

De hecho, existe el término subcultura que hace referencia a un grupo cultural minoritario que subsiste dentro de otro grupo cultural más extendido, un caso evidente en Madrid y sus cercanías es el de la cultura gitana.

En este caso, nos encontraríamos en un contexto multicultural en que las diferentes culturas aportarían algo distinto a la sociedad pero las traducciones juradas no se podrían realizar ya que no existiría diferencia idiomática como para pasar el contenido de un texto de un idioma a otro.

Madrid es por excelencia un centro de diversas culturas donde convive gente de distintos orígenes procedentes de todo el mundo.

Esto proporciona enriquecer los conocimientos con respecto a otras tradiciones e idiomas por lo que el respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias desempeña un papel fundamental.

Las civilizaciones del pasado intentaron mantener una cultura aislada del resto de comunidades; lo que provocó que la diversidad permaneciera de un modo más distante ya que a pesar de interactuar unas culturas con otras y enriquecerse, cada grupo quería mantener su identidad propia.

En aquel entonces, se contemplaba una particular diversidad cultural e idiomática en donde las traducciones juradas no existían frente a un conjunto de diversos idiomas, religiones, tradiciones y expresiones artísticas que hacían de un pueblo una identidad fácilmente identificable.

A lo largo de la historia hasta la actualidad los ciudadanos de Madrid y sus cercanías se han ido enfrentado respecto a temas como autonomía regional, reivindicaciones territoriales, representación política, derechos lingüísticos, política de la inmigración y ciudadanía, etc…

De esta manera, se puede contemplar el panorama actual en el que las democracias buscan dar respuestas políticamente viables y éticamente defendibles.

A finales del siglo XX Madrid y sus cercanías ya habían creado totalmente un ambiente cosmopolita, punto de encuentro de diferentes nacionalidades. La multiculturalidad vino acompañada de una serie de problemas idiomáticos que no tardaron en solucionar.

Las traducciones juradas juegan un papel significativo a la hora de solucionar necesidades idiomáticas presentes en la capital española.

Estas traducciones se realizan por un traductor jurado nombrado por el MAEC y avalan gran rapidez y alta calidad con el objetivo principal de satisfacer el desarrollo multilingüe, centrándose así en la calidad para que haya una completa comunicación y que los idiomas no supongan en ningún momento una frontera que dificulte dicha comunicación, si no parte de la diversidad cultural presente y enriquecedora de Madrid y sus cercanías.

Traducciones juradas

El desarrollo tecnológico que surgió en el momento en el que se acortaron distancias gracias a medios de transporte mucho más desarrollados y a telecomunicaciones más desarrolladas ha ayudado y favorecido la expansión de la diversidad cultural y con ello al desarrollo de las traducciones juradas.

Según los datos del informe del Observatorio de Inmigración 2015, los ciudadanos extranjeros empadronados en los 179 municipios de la Comunidad de Madrid suponen el 13,15 % del total de la población madrileña, 862.085 entre 6.555.247 habitantes.

Este informe indica que los países con más nacionales empadronados en la región son Rumanía (205.033 personas, el 23,78 %), Marruecos (79.639, el 9,24 %), China (55.784, el 6,47 %), Ecuador (45.679, el 5,3 %) y Colombia (36.252 personas, el 4,21 %). Entre los municipios con mayor población extranjera figuran Parla (23,63 %), Alcalá de Henares (19,09 %), Torrejón de Ardoz (18,77 %), Getafe (13,92 %) o Alcobendas (13,34 %).

Estos datos reflejan la realidad de Madrid y sus cercanías y de la necesidad de que se realicen traducciones juradas para aquellos extranjeros que las necesiten.

Madrid es a su vez una de las ciudades europeas mejor comunicadas con las principales capitales del mundo y una capital de bastante importancia con respecto a las instituciones del idioma español, como la Biblioteca Nacional, la Real Academia Española o el Instituto Cervantes, con una amplísima oferta cultural y de ocio en donde el medio de comunicación entre personas residentes es naturalmente el español.

El 21 de mayo se celebra el Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desorrollo con el fin de eliminar la división entre culturas y desarrollar la cohesión social, la paz y la estabilidad.

Muchos de los ciudadanos de Madrid y sus cercanías intentan todos los años en este día concienciar, sensibilizar, llamar la atención e indicar que aún existe un asunto sin resolver, un problema importante y pendiente en las sociedades para que, mediante esa sensibilización, los estados y los gobiernos reaccionen y actúen tomando medidas.

La traducción es una práctica muy antigua a la que se ha tenido que recurrir debido a la multiplicidad de lenguas. Las traducciones juradas se fueron consolidando tras la formación de los estados ya que las lenguas se iban codificando progresivamente por lo que la práctica de las traducciones juradas comenzó a estar ligada a las nuevas relaciones.

Estas traducciones han permitido notablemente en Madrid y sus cercanías el contacto entre dos culturas (transmisión de mensajes), pero a su vez son el reflejo de la apertura de una cultura a otra (una forma de comprensión de la otra).

En este contexto actual de diversidad cultural dichas traducciones reflejen las fluctuaciones del interés transmitido a las culturas extranjeras, ponen en evidencia las diferencias culturales que a veces se presentan con dificultad y designan los países refractarios a la introducción de culturas extranjeras.

No obstante, la relación entre lengua y cultura es una de las más complicadas que existe puesto que la lengua y la cultura están relacionadas rigurosamente en una relación de interdependencia.

Las traducciones juradasde Madrid y sus cercanías cubren las necesidades idiomáticas y muestran que el lenguaje en un producto de la cultura ya que la refleja, una parte de esta y la condiciona puesto que el individuo adquiere la cultura de su grupo a través del lenguaje. Además, una traducción jurada necesita a menudo una adaptación para combatir los juriculturemas y una aclimatización que busque reducir la distancia entre países de origen y países de acogida.

Madrid y sus cercanías consideran la presencia de diferentes culturas como un patrimonio importantísimo de la humanidad. Esto se debe a que la existencia de distintas culturas e idiomas contribuye a expandir y fomentar valores como la tolerancia y el respeto.

Las traducciones juradas también pueden considerarse como un resultado del progreso de la sociedad multicultural en la que vivimos ya que sin respeto y tolerancia no se podría haber conseguido respetar al otro que vive a nuestro lado y no se podrían haber elaborado dichas traducciones.

En la actualidad, los ciudadanos de Madrid y sus cercanías conviven en una sociedad en la que la diversidad cultural se ha orientado a un proceso de eliminación de diferencias paulatinas como resultado de numerosos cambios sociales, históricos y tecnológicos.

Las traducciones juradas demuestran que se deben cumplir las necesidades idiomáticas de la capital para romper barreras lingüísticas puesto que en la capital española puede percibirse como a raíz de diferentes culturas y pasados aparece una cultura común global, que engloba a distintas variantes culturales. Los traductores jurados se posicionan con la importancia de la diversidad, la inclusión y el diálogo intercultural con el objetivo de mejorar la comprensión y la cooperación entre personas de diferentes culturas.

Asimismo, Madrid y sus cercanías cuentan con traducciones juradas que reflejan la actual diversidad cultural que pone de relieve el resultado de la globalización en donde con el transcurso del tiempo se ha llegado a crear una sociedad que se compromete cada vez más a apoyar y defender la diversidad cultural.

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