Traductor profesional: Aspectos fundamentales a tener en cuenta Traductor profesional: Aspectos fundamentales a tener en cuenta

Traductor profesional: 7 Aspectos fundamentales que no debemos pasar por alto

Muchas personas piensan o tienen el convencimiento de que ser traductor profesional es sinónimo de tener conocimiento de, mínimo dos idiomas (uno desde el que se quiere traducir y otro al que se va a traducir). Sin embargo, pensar esto es un craso error.

Tener conocimiento de un idioma, ya sea porque se tengan padres de diferentes nacionalidades, por haber estudiado en un colegio bilingüe, etc., dista mucho de poder llevar el distintivo de traductor profesional.

A menudo pasamos por alto el hecho de que traducir implica saber elegir la terminología y registro adecuados para trasladar de forma precisa y fiel el sentido del texto original que se nos ha encargado traducir. A diario nos topamos con traducciones que nos desconciertan y, en caso de que el lector sea un traductor profesional, nos abochornan e irritan. Sucede así con las cartas de cafeterías y restaurantes, en señalizaciones de aeropuertos o lugares turísticos, en redes sociales o páginas web…

Normalmente, estas traducciones están hechas con la ayuda de programas de traducción automática cuyos resultados, lejos de ser profesionales, suelen ser nefastos y contraproducentes de cara al mensaje que transmiten: incoherencias, contrasentidos, barbarismos, poco idiomáticos….

Hay una tendencia generalizada a utilizar  estos programas de traducción automática puesto que no requieren mucho esfuerzo y porque, como su propio nombre indica, son instantáneos y están disponibles en prácticamente la totalidad de combinaciones lingüísticas existentes en el planeta y todo esto ¡en un solo clic!

traductor profesional

Pero, no es oro todo lo que reluce, si bien es cierto que dichos programas de traducción automática están muy perfeccionados, por el momento no dejan de ser secuencias de algoritmos informáticos que no reconocen contexto, entonación, cultura, sentido, ámbito…

Por todo ello, coincidimos en que este tipo de traducción es “para salir del paso” pero nada más, nadie debería nunca confundir la figura del traductor profesional con la de una máquina que lanza algoritmos en distintos idiomas.

Sin embargo, como consumidores, muchas veces caemos en la tentación de confiar nuestras traducciones a “colegas que hablan (o dicen hablar) inglés”. La figura del traductor está tan desprestigiada e infravalorada por culpa del intrusismo y de las traducciones automáticas que nos negamos a pagar a nadie por miedo a obtener el mismo pésimo resultado que te daría si la traducción la hiciera tu vecino que estuvo de Erasmus en Alemania nueve meses.

En este sentido y en nombre del equipo de traductores profesionales que componen Migralingua, en este artículo vamos a exponer los siete aspectos fundamentales que se deben tener en cuenta a la hora de elegir al traductor adecuado en función del tipo de texto de texto que vayamos a traducir:

  • CONOCIMIENTO PROFUNDO DE LAS CULTURAS DE TRABAJO

Los traductores profesionales conocen a la perfección la cultura de ambos idiomas. Hay que tener en cuenta las diferencias culturales existentes entre el país de origen y el de destino, ya que pueden determinar la comprensión de un texto. Además de conocer esas diferencias, tienen que recurrir al uso de diversas técnicas de entre las que podemos destacar por ejemplo la adaptación, la ampliación y comprensión lingüística, la amplificación, la elisión, etc.

También, hay que tener en cuenta diferentes parámetros socioculturales que condicionan la traducción y la transferencia de un elemento cultural de una cultura a otra.

Hay que tener especial cuidado dependiendo del público al que el texto vaya dirigido, ya que si no usamos las palabras o expresiones adecuadas se puede dar lugar a confusiones o malinterpretaciones del texto en la traducción.

Asimismo, dependiendo del tipo de texto, los traductores profesionales tienen que ajustarse a la cultura, véase, por ejemplo, cuando existen juegos de palabras o chistes, ya que si no se traducen teniendo en cuenta las diferencias culturales puede que pierdan la gracia o incluso el sentido.

Por otra parte, no siempre se conocen todas las diferencias culturales, entonces tendrían que ayudarse de la documentación para conseguir un mejor resultado.

  • FORMACIÓN ESPECÍFICA EN TRADUCCIÓN E INTERPRETACIÓN

Un traductor profesional debe contar, al menos, con un título universitario en Traducción, complementándolo en la mayoría de los casos con otros tipos de formación específica en este ámbito: ya sean cursos, seminarios, o másteres profesionales de especialización en un determinado ámbito de traducción.

Esto nos asegura que el traductor encomendado es, efectivamente un traductor profesional y como tal, estará preparado para afrontar y resolver de manera satisfactoria cualquier tipo de dificultad, giro o especificación  que encuentren en sus proyectos de traducción.

Los estudiantes de grados universitarios suelen especializarse en, al menos, dos idiomas extranjeros. A lo largo de la formación de grado no solo se aprende a traducir sino que existen asignaturas de cultura, historia, ortografía y gramática, lingüística aplicada, documentación, terminología, informática aplicada…, todas ellas con la finalidad de brindar al estudiante, con formación previa en dichos idiomas, la capacidad de traducir de forma profesional y autónoma.

Además, les suelen formar profesores que compaginan su actividad de docencia con la traducción profesional, por lo que experimentan de primera mano la vida laboral y cómo actuar, incluso antes de terminar los estudios. Son muchos los que intentan ejercer de traductores sin haber estudiado nunca la forma de proceder, los recursos que tienen que utilizar, o incluso las técnicas o métodos de traducción. No por saber un idioma se sabrá comunicar con las palabras o terminología adecuada el sentido de un texto.

  • PERFIL FREELANCE O TRABAJADOR AUTÓNOMO

Los traductores profesionales suelen trabajar de forma autónoma, incluso cuando trabajan para agencias de traducción, y esto les obliga a llevar todo organizado, no solo en lo que se refiere a traducciones y clientes sino también a fiscalidad, presupuestos y facturas. Aquí demuestran ser polivalentes y conscientes de la importancia de cada tarea individualmente y en conjunto. Además, cuentan con la capacidad de adaptarse a diferentes tareas y situaciones.

No siempre se enfrentan a las mismas dificultades ni siguen las mismas pautas en todas las traducciones que llevan a cabo. Por ejemplo, las normas de estilo cambian según el cliente. Tampoco usan siempre el mismo grado de especialización en la terminología de los textos, todo depende del público al que vayan dirigidos. Sin embargo, los traductores profesionales están capacitados para superar con éxito cada obstáculo que puedan encontrar a lo largo del proceso de traducción.

Asimismo, nunca aceptarán una traducción sobre un tema en el que no se sientan cómodos, ya sea porque no dispongan del vocabulario especializado que se requiere o porque nunca antes hayan trabajado con un texto de ese carácter y sepan que no van a ser capaces de hacer un buen trabajo.

Tampoco aceptarán una traducción si saben que no disponen del tiempo suficiente para terminarla y entregar un buen resultado, teniendo en cuenta que suelen ser muy rápidos y eficientes, ya que están acostumbrados a entregar extensas traducciones en cortos períodos de tiempo.

  • EXPERIENCIA Y REPUTACIÓN EN TRADUCCIÓN

Como en la mayoría de los trabajos que existen, la experiencia es un factor que influye en nuestra elección del traductor.

Si llevan trabajando en la traducción varios años tendrán una larga lista de clientes satisfechos y contarán con opiniones de diferentes empresas que te ayudarán a convencerte por ese traductor específico. La experiencia y las referencias que posean te aportarán la confianza que necesitas.

Por otra parte, al ayudarse normalmente de herramientas de traducción asistida por ordenador (TAO) para realizar sus traducciones, terminan con amplios glosarios de términos especializados y grandes bases de datos que consiguen recopilando una traducción tras otra. Esto les permite obtener mejores resultados en menor cantidad de tiempo.

De ahí que los traductores profesionales sean capaces de cumplir cortos plazos de extensas traducciones, ya que utilizando estas herramientas logran agilizar el trabajo que requiere traducir.

  • AMBITO Y TIPOS DE TEXTO

Los traductores profesionales son capaces de encontrar el equilibrio ideal entre fidelidad y libertad al traducir un texto. Muchos traductores inexpertos tienden a ser demasiado literales con respecto al texto original, el resultado suele ser un texto difícil de comprender.

Tampoco hay que excederse en la creatividad ya que, como hemos comentado antes, la base de una traducción de calidad es reflejar el sentido y el estilo del texto original. Según el ámbito o el tipo de texto, un traductor profesional sabrá escoger a la perfección el tipo de traducción, más o menos creativa o ceñida al texto original que debe llevar a cabo.

En este sentido, por ejemplo, la traducción de un texto jurídico o técnico deberá ser lo más ceñida posible al texto original y deben prevalecer el contenido y el sentido frente al estilo, mientras que en traducción literaria, publicitaria o audiovisual deberán resultar idiomáticos, aunque, a veces, haya que alejarse del texto original para reflejar una idea o un concepto.

En definitiva, los traductores profesionales deben controlar a la perfección sus idiomas y culturas de trabajo para aplicar la terminología y estilo adecuados al tipo de texto y al público al que esté dirigido. Una traducción será de calidad y profesional cuando el lector no sea capaz de apreciar que, efectivamente, el texto que está leyendo es una traducción.

  • IDIOMA DE DESTINO

Un traductor profesional siempre debe traducir hacia su lengua materna. Esto se debe a que nuestro idioma materno es nuestra primera lengua de trabajo y conocemos los giros y el sentido del texto forma innata. Con esto consiguen provocar con sus traducciones la misma reacción en el público que la del texto original manteniendo el significado.

Además, hay menos probabilidades de que haya erratas o faltas de ortografía en el texto meta, ya que los traductores profesionales se aseguran de que todo quede perfecto, incluso dejando que les revisen otros profesionales.

 Asimismo, los traductores profesionales tienen que estar en continuo aprendizaje de las lenguas con las que trabajan, especialmente en su lengua de origen ya que los tiempos cambian y con él, los giros, las directrices de la Real Academia, etc.

No obstante, en casos puntuales pueden realizar traducciones a la inversa, desde su lengua materna, pero lo recomendable que siempre haya una revisión del texto final por un traductor nativo de dicha lengua.

  • TARIFAS

El último punto que trataremos es el coste de una traducción profesional, que dependerá de si se trata de un texto especializado o no, de si es una traducción jurada, del número de palabras del que consta, de la urgencia con la que se necesita, de si hace falta hacer también la maquetación, de la experiencia del traductor…

Además, suelen ser tarifas proporcionales a la calidad de la traducción, por lo que no hay que dejarse engañar por aquellos que tengan tarifas demasiado bajas, aunque nos tienten, ya que en la gran mayoría de los casos el traductor no será profesional, será una traducción parcialmente automática o no habrá sido revisada eficientemente.

Cuando solicitemos un presupuesto de traducción y, en caso de que tengamos dudas, debemos preguntar qué procesos incluye dicha tarifa (especialización, maquetación, revisión, urgencia…). También hay que tener en cuenta que los traductores profesionales autónomos suelen tener tarifas más bajas que las agencias de traducción, ya que un tanto por ciento se va a esta por cada traducción.

No obstante, y para concluir, queremos destacar que la manera más fácil de encontrar traductores profesionales de diferentes idiomas es contactar con una agencia de traducción, ya que, por ejemplo, en nuestra empresa contamos con todos los idiomas que un cliente pudiera llegar a necesitar.

Independientemente del área de trabajo o del mercado al que se quisiera llegar, encontraremos al traductor que mejor se ajuste a la traducción según su especialización y siempre, siempre, siempre con la garantía y el distintivo de un traductor profesional.

Esperamos que, después de conocer estos aspectos, haya quedado más clara la idea de “traductor profesional” y sea más fácil elegir el traductor ideal para cada traducción, teniendo en cuenta los diferentes factores que intervienen en el proceso.

Para más información, no dudes en contactar con nosotros. Y si necesitas cualquier tipo de traducción, no dudes en que el equipo de Migralingua está disponible para asesorarte en todo aquello que necesites.

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